martes 16 de agosto de 2011

Optimismo en vena

Pedir lo imposible, en un momento duro
cuando todo me obliga a ser maduro.
Los cambios de actitud conducidos
por largos cables de plástico,
moratones que son inducidos
por sonrisas de riego automático.

Creiste que me haría feliz eso,
con esos ojos que me dejan tieso,
un suspiro profundo me divide
cuando el cambio es necesario,
cuando lo bueno a veces no coincide
con tu largo inventario.

Tu me enseñaste a vivir mi vida,
parece que en ella no tienes cabida.

Llegar a comprender lo trágico,
como si todo fuese algo mágico,
que todo lo que antes me llenaba
suene tan banal,
cuando pensando estaba
en cosas de valor superficial.

Darme cuenta de que, si, de que te quiero
y ver, esto es duro, que no seré el primero
que ocupe ese mismo puesto
que yo te había reservado.
Quizás por no estar dispuesto,
por estar tan coartado.

Y cuando el complejo ha desaparecido
maldición, de nada ahora me ha servido.

Tu trono ahora ha caido, reina de tablero,
las estrategias del quiero y no puedo
se truncaron por decirte que no.
Y sigo diciéndote que no,
lucha si es lo que quieres,
ahora es lo que a mí me debes.

Nadie dijo que mi cambio sería
tal y como tu codicia quería.

De veras, yo no lo planeé como pasó,
y sigo sin creer que mi mente en eso se basó,
tu quisiste arrancarme una sonrisa sincera,
y te la dí, pese a tu confusión.
Ahora seré una especie de quimera,
pero no es más que una ilusión.

Cuando me quito la máscara, cuando me muestro
de repente ya no hay nada que sea nuestro.

Asume tu culpa, yo asumo mi error,
debi mostrarme con todo mi dolor,
perder el miedo a ser rechazado
y no deformar toda la verdad.
Puede que por tí nunca haya sido amado,
pero ahora puedes odiar la realidad.

Que ni soy tan bueno, ni soy tan santo,
pero no puedo ser un diablo, no llego a tanto.

¿Y que me queda ahora, más que vivir
todo aquello a lo que no pude decir
que entrase en mi realidad sin miedo,
olvidando los quiero y no puedo,
saber ahora que nada es duradero,
ni siquiera el más duro cuero?

Tal vez, esa sea mi adicción, !Que pena!
meterme todo tu optimismo en vena.

Buscando una sobredosis de la que poder resucitar,
volver, saludar, y del susto poderte matar.

Y de ti ahora todo dependerá, seguir enterrada
pero vivir como una completa enamorada.
O salir de ese profundo agujero,
y buscar algo sincero.
De ti depende.
Sólo tu.
Triste.

Ahora puedo luchar una bandera por mí abandonada,
hasta casi hacerla polvo, toda ella rota y apolillada.
Abandonada por miedo a no poder defenderla
con el orgullo necesario para no perderla
en la batalla de la vida y sexualidad
que no es más que la cruda realidad.

De nada me sirvió huir, y condenarme
a ser una sombra, e incluso dudarme,
a pagar por aquello que no recibía,
para ser una marioneta solo valdría.

Pero tuve que cortar los cables que yo mismo me até una mañana.
La única forma de que pudiese mejorar era ser libre. Lo siento, Morgana,
pero Excalibur, una vez más, volverá a brillar,
ya estoy harto de que lo único que me quede sea llorar.

No puedo amoldarme a las situaciones,
si no veo en ellas más que ocasiones
de poder aspirar a lo que todo el mundo necesita
amor, dinero, salud, puede que alguna casita.
Puede que todo lo necesario sea tan animal,
pero ya no tengo miedo a que salga todo mal.

No es facil asumir que mi vida no será duradera
si te hago caso y me meto tu optimismo en vena.
No me merece la pena fallecer, lejos volar
para alguien que pronto me va a olvidar.
Pero tranquila, podré vivir feliz
sabiendo que todo gran desliz
es algo de lo que no hay que huir, es necesario
más incluso que todo mi ideario.

Gracias por todo, todo lo que aprendido
y por nada, nada de lo que me has concedido.
Ahora en mi vida podrás morir, sin pena,
metiéndote todo tu optimismo en vena.









1 comentarios:

Naiara dijo...

NO LLORES POR UN AMOR

No llores por un amor
cuando sientas que se ha ido
si tu amor se marchitó
fue por obra del destino.

Hay amores que regresan
y otros que se han de olvidar
sea uno, sea otro
no tienes porque llorar.

Solamente te aconsejo
que no dejes de pensar
pues teniendo mucha fe
todo se puede arreglar.

Cuando un amor se a perdido
una pena muy honda a de entrar
que ni el agua de los rios ni el agua del mar
seran capaces de apagar.

Pero no llores nunca
no eches lagrimas de amor
porque ninguna chica se merece
las lágrimas de tu corazón.

Seguidores

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Un loco que se aburría y dijo un dia: ¿y si me creo un blog para soltar mis chorradas filosóficas y desahogarme?