Decían, rincones del tiempo
que un alma el bosque habitaba
con más dulzura en su cuerpo
que no cabía, rebosaba.
Nació un dia de tormenta
y de las flores es ahijada,
no conocí mujer más bella
desde Da Morte a Granada.
Decían que, en verano
de sus poros brotaba
un néctar, suave y dulce,
miel ninguna lo igualaba.
Mas fugaz era,
poco se hacía ver
quizás tímida,
algo debería temer.
Un día, se fue
al bosque al fin se unió.
Ella lo amaba,
por eso ya no volvió


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada